martes, 11 de enero de 2011

LA PEREZA SIEMPRE ENCUENTRA EXCUSAS


La pereza es la falta de estímulo, de deseo, de voluntad para atender a lo necesario e incluso para realizar actividades creativas o de cualquier índole. Es una congelación de la voluntad, el abandono de nuestra condición de seres activos y emprendedores. Un viejo cuento narra cómo un padre luchaba contra la pereza de su hijo pequeño que no quería nunca madrugar. Un día llegó muy temprano por la mañana, lo despertó, el chico estaba tapado en la cama, y le dijo: "Mira, por haberme levantado temprano he encontrado esta cartera llena de dinero en el camino. El chico tapándose le contestó "más madrugó el que la perdió". La pereza siempre encuentra excusas.


Es perezoso quien renuncia a sus deberes con la sociedad, con la ciudadanía, quien abandona su propia formación cultural. La persona que nunca tiene tiempo para leer un libro, para ver una película, para escuchar un concierto, para prestar atención a una puesta de sol. Aquel que tiene pereza de convertirse en más humano.

LA SOBERBIA


Es típica de las personas que no piezas más que si mismas y se creen mejores o superiores a otras esta adoración de la propia excelencia nos les permite ver ni apreciar las virtudes ajenas y las lleva a comportarse de forma altanera y arrogante con los demás. Por esta razón son por lo general solitarios e indeseables. Por otro lado y, lejos de lo que en general se piensa, la soberbia muchas veces son síntomas de debilidad o de inseguridad. Algunas personas adoptan actitudes soberbias para esconder su falta de conocimiento para enfrentar ciertas situaciones. Es así como levantan una barrera para evitar que los demás vayan mas aya y descubran sus puntos débiles. No hay que asociar la soberbia con la grandeza ya que los soberbios no conocen el respeto, la tolerancia, la bondad ni ninguna otra virtud que no este asociada con el engrandecimiento de su propio ego.




EL ARTE DE HACERSE LA VICTIMA


Amargarse la vida a propósito es un ARTE que se aprende, pues no basta con haber tenido alguna experiencia personal desagradable. La otra cara de la FELICIDAD sería la obsesión por ver el lado negativo de las cosas y las personas que se empeñan en ser infelices suelen amargar a quienes les rdean. Las VICTIMAS más inmediatas acostumbran a ser menores o personas que dependen emocionalmente de la persona insatisfecha.

En muchas ocaciones, todos hemos sido parte de este triángulo en la que la víctima nos han mostrado hasta que punto su TIRANIA puede mover montañas. Estos pesimistas persistentes son maestros en un arte que les proporciona BENEFICIOS en no pocas situaciones.